Historia

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Los secretos del camino.

Siete siglos largos fue la estancia de los romanos en la península ibérica. Desde el 218 a.C. Hasta el 507 d.C.
Muchos son los sucesos acaecidos durante este largo periodo de nuestra historia.
Hispania sufrió una gran transformación política, cultural y mercantil, que promocionaron grandes infraestructuras y servicios.
Una de la obras más importantes, fue crear una red de vías de comunicación que facilitara el transporte de mercancías y personas, en especial la concerniente al traslado de tropas para las conquistas que Roma estaba dispuesta a realizar en tierras hispánicas, como así sucedió.
Estas vías de comunicación, las Calzadas Romanas. En el norte de Hispania se sitúan dos de máxima importancia y un número amplio de secundarias. En Segisamone confluian cinco de ellas, al tener la población la categoría de mansio.
Estas calzadas serían recogidas en el Itinerario de Antonino; la Tarraconensis, que unía Tarragona, capital de la provincia romana en el norte de Hispania, con Ab Astúrica (Astorga), donde coincidía con la Vía de la Plata, que venía de la Emérita Augusta. (Mérida).

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La segunda calzada venía como continuación de la vía Dominitia que partiendo de Narbona, a través de La Galia, llegaba a Burdigala (Burdeos) y desde allí y pasando por La mansio de Segisamone (SASAMÓN) llegaría a Ab Astúrica (Astorga).
Las calzadas fueron diseñadas de acuerdo con las necesidades y condicionantes orográficos de la zona. Se procuró tomar el camino más corto hacia su destino. Algunas de estas calzadas, utilizaron los caminos tartesos, que los mejoraron dándoles mayor amplitud y seguridad.
La calzada Ab Astúrica-Burdigalam, también denominada Calzada XXXIV o Vía Aquitania o Aquitania (partía de la Aquitania francesa), se utilizó principalmente para el transporte del oro extraído de las Médulas hacia Roma.
La Vía Aquitania, jugó un protagonismo importante por ser utilizada por César Augusto con la Legión VI al establecerse en Segisamone, mansio Romana, después de la batalla de Actión, (guerra contra Marco Antonio y Cleopatra frente a la costa griega), donde establece su campamento en la rebelión de los cántabros. Posteriormente, será Sulpicio Galba con la Legión VII Germánica, que la utiliza como campamento en su traslado de tropas a León.
La Vía Aquitania fue construida en el año 218 a. C. por Quinto Fabio Máximo Albrógico.

Esta calzada romana se encuentra en los límites de la cornisa cantábrica y la meseta norte. En la Edad Media fue frontera en las incursiones en las guerras contra los musulmanes. En el siglo XII coincide igualmente con las primeras repoblaciones de los reinos cristianos.
Con el descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago en el año 813, se utilizó como camino más corto, amplio y seguro en las peregrinaciones a Santiago hasta el año 1160 (s. XII) que el Códices Calixtino y por orden de Sancho de Navarra, modificó el itinerario, aunque continuaron utilizándose por los peregrinos en los siglos siguientes.
En la actualidad son muchos los que utilizan esta vía, en especial los que realizan el Camino de Santiago en bicicleta o con carga, debido a disponer de un perfil más cómodo y más corto.
El trazado Calixtino, entre las alteraciones que efectuó, fue la desviación comprendida entre las poblaciones de behetría, Deobrigula (Tardajos)-Sergisamone (Sasamón)-Desobliga (Melgar de Fernamental)-Lagobriga (Carrión de los Condes), para pasar por las poblaciones de realengo de Hontanas y Castrojeriz.
En la actualidad, estamos actualizando este tramo con la denominación “Camino a Santiago Vía Aquitania” y que se ha señalizado debidamente para uso y disfrute de caminantes, coincidente en lo posible con el tramo alterado por él Códices Calixtino, en la primitiva Vía Aquitania.

El Camino primitivo
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